Con el incesante recuerdo y orgullo de las labores más tradicionales de estas tierras, cada 28 de agosto, Benia de Onís acoge la Fiesta del Segador. Esta celebración se inició hace más de medio siglo como una actividad costumbrista, en la que los vecinos del pueblo se reunían al final del verano para festejar el término de las tareas propias del campo. A día de hoy tiene un significado muy diferente, pero en Benia visten el pueblo de fiesta y evocan los rudos trabajos manuales que hacían sus antepasados, con el recuerdo de los orígenes de este día.
La mañana comenzó con el habitua...







En Benia de Onís, ayer, se distinguía claramente a las mozas que eran del pueblo de las que no. Las primeras iban todas ataviadas con coloridas faldas de flores, pañuelo atado a la espalda, alpargatas de esparto y un sombrero de paja colgando del cuello. Marta Pérez, Virginia López, Patricia Fernández, Yoana Fernández, Sofía Álvarez y Teresa Pérez fueron algunas de las jóvenes que lucieron esa indumentaria especialmente preparada para el día grande de las fiestas del Segador locales. Cerca de ellas, el pequeño Adrián Abeledo -de un mes y medio- se estrenaba como el zagal más jov...
Medio siglo después, buitres, alimoches y quebrantahuesos han vuelto a sobrevolar los Picos de Europa. Las tres especies de aves carroñeras que un día cubrieron el cielo de los Picos ya conviven, cincuenta años más tarde, en el territorio protegido, un logro para el que no había tantas esperanzas como las que el instinto por sobrevivir de los animales ha querido demostrar. Tras su instinto se esconde la labor del hombre, el trabajo de un grupo de personas que ha invertido infinidad de horas en recuperar la especie que faltaba en la cordillera, el quebrantahuesos. 
